sábado, 23 de enero de 2016

INFORME KROLL ¿POR QUÉ SECRETO DE ESTADO?


El Informe Kroll, 13 años después
18 de Agosto del 2015
Sobre los resultados del Informe sobre corrupción y sus posibles causas.

http://elmontonero.pe/colum…/el-informe-kroll-13-aos-despues 
El 22 de abril último se cumplieron 13 años de la entrega del Informe Kroll sobre Alberto Fujimori, emitido por la compañía Kroll Inc, una consultora de riesgo de cobertura global famosa por haber descubierto fortunas ilegales de dictadores como Ferdinand Marcos, Sadam Hussein o Jean Claude Duvalier. A pesar del tiempo transcurrido y de que el contrato fue pagado con los tributos de los peruanos, el país no puede conocer hasta ahora su contenido. ¿No ha pasado acaso tiempo suficiente para que los ciudadanos lo conozcan?

La historia del informe se remonta al año 2001, cuando el entonces presidente de la Comisión Investigadora del gobierno de Alberto Fujimori, David Waisman, informó a la prensa que el ex mandatario se habría llevado al Japón más de mil millones de dólares sustraídos del Banco Central de Reserva (BCR). Unos días después, el BCR informó que su patrimonio estaba intacto y que no se había producido ninguna sustracción. Con el transcurrir de los meses, se hizo evidente que no había pruebas sólidas que demostraran de manera fehaciente que Fujimori se había enriquecido dolosamente.
En ese contexto, el gobierno de Alejandro Toledo solicitó, en el 2002, la contratación de Kroll Inc., para que rastreara en todo el mundo hasta encontrar la presunta fortuna ilegal de Fujimori. El objetivo del gobierno era reunir las pruebas necesarias para extraditar al ex jefe de estado por el delito de enriquecimiento ilícito.
La prensa informó entonces que probablemente en un mes Kroll tendría la relación de los fondos ilícitos de Fujimori. También se informó que la investigación de la empresa alcanzaría a los familiares y a todas las demás personas cercanas al investigado.
Una vez que la empresa entregó su informe final, el gobierno lo retuvo durante largos meses, hasta que, ante el reclamo de los investigados, decidió divulgar solo un resumen general en el que reconoció que no se había encontrado ninguna cuenta bancaria ilícitas a nombre de Fujimori, pero agregó un párrafo en el que afirmó que eso no descartaba que dichas cuentas pudieran existir en alguna parte. En conclusión no había nada, pero debía quedar la duda, pura política.
Posteriormente, se filtró a la prensa información sobre el informe que nunca fue desmentida por las autoridades. Se supo así que comprendía siete tomos y que no se limitaba a Alberto Fujimori sino también a todo su entorno, inclusive tal vez Vladimiro Montesinos.
Después de haber leído el informe, el presidente Alejandro Toledo decidió declarar “secreto de estado” el documento, sin explicar las razones de esa decisión. Nunca se supo de esas razones, pero debido al secreto Fujimori no pudo solicitar la presentación del reporte ante los jueces que lo procesaron en su momento por cargos de corrupción.
Pero el tema adquirió ribetes de escándalo uno tiempo después, cuando se supo que habían sido robados dos tomos del informe, estando bajo custodia del estado, algo muy extraño. ¿Cómo pudieron desaparecer 2 volúmenes? ¿Las personas encargadas de su custodia fueron investigadas y sancionadas? Estas preguntas siguen en pie.
La sospecha es que los volúmenes robados contenían los nombres y cuentas de políticos sobornados por Montesinos, entre los cuales estarían algunos personajes con poder o mucha influencia en los gobiernos que sucedieron a Fujimori.
Nadie puede negar que en el gobierno de Fujimori hubo corrupción. Allí están las cuentas de Montesinos que hablan por sí solas, pero una corrupción no puede ser usada para tapar otra, y al parecer eso es lo que se habría hecho con el informe Kroll, el cual algún día tendrá que salir a la luz, tarde o temprano.
Por Alberto Orellana Kontoguris - @AlbertoOK1
Temor al informe Kroll (Escuchar Audio)
http://albertofujimori.org/en/index.php…
Tal como lo anunciara en un programa televisivo el doctor Luis Delgado Aparicio Porta, éste se apersonó este Miércoles último, acompañado del sub secretario Diego Uceda y la congresista Martha Moyano, Secretaria de Derechos Humanos, a una de las entradas laterales de Palacio de Gobierno con el propósito de solicitar una audiencia al vicepresidente David Waisman, encargado del Despacho Presidencial. El motivo de ésta también fue dado a conocer con anterioridad: El legítimo reclamo que pretendía hacer el Secretario General de Sí Cumple, ante la máxima autoridad del país, por el secuestro del Informe Kroll.
Tras una espera de media hora, el señor Waisman mandó decir que no podía atender al representante de una de las primeras fuerzas políticas del país y de un importante sector de la ciudadanía que desea que se haga público un trabajo y un informe que ha costado varios cientos de miles dólares, dinero de los contribuyentes, y que se mantiene indebida e ilegalmente como documento secreto por razones políticas evidentes: seguir traficando con la verdad, seguir sembrando dudas sobre Alberto Fujimori, seguir sosteniendo la posibilidad de un enriquecimiento ilícito que según el informe Kroll no existe.
El señor Waisman se negó a atender una solicitud a todas luces justa, alegando pueriles excusas formales. Pero las formalidades no contaron cuando atendió a un dirigente rebelde de Perú Posible, quien fue a buscarlo a su propio domicilio, presionó con un grupo de manifestantes sumamente hostiles, y fue atendido, y escuchadas sus quejas sobre la enorme corrupción del partido gobernante.
El doctor Delgado Aparicio y sus acompañantes evitaron en todo momento este tipo de actitudes y de presiones y solo intentaron hacer valer un derecho ciudadano ante quien era, en ese momento, el ciudadano Presidente. Ese derecho ciudadano, no es solo el de los 7 ex ministros que han solicitado la pública difusión y conocimiento del informe Kroll, no lo es tampoco solamente de los fujimoristas, sino de todos los peruanos.
La respuesta del Gobierno, además de la negativa de Waisman, fue reprimir violentamente, con gas pimienta y chorros de agua, al centenar de fujimoristas que pacíficamente intentaban en las cercanías de la Plaza Mayor, expresar su apoyo directo a la gestión de su Secretario General.
El gas lacrimógeno y el carro rompemanifestaciones son los recursos de un gobierno débil y desprestigiado y para los fujimoristas es la señal clara de que el toledismo y la persecución no tienen más argumentos que la arbitrariedad y la represión para enfrentar un reclamo justo. Es también una señal igualmente clara y contundente de que se sigue intentando ocultar a la opinión pública la verdad que contiene el informe Kroll y que es políticamente inconveniente para mis adversarios. Para ellos resultaría desastroso que se haga público un informe técnico y objetivo, contratado por ellos y cuyas conclusiones son que Fujimori no es culpable de ningún enriquecimiento ilícito.
O sea que el aluvión de acusaciones en este sentido obedecen, sin duda alguna, a móviles políticos perversos y hasta delictivos, que en su momento tendrán que esclarecerse.
Recordemos que desde fines del 2000 se venía hablando de 18 millones de dólares en bancos japoneses, de lingotes de oro sustraídos del Banco Central de Reserva, de 3 millones de dólares en una cuenta en Paraguay, con varios editoriales de diarios, de cuentas, empresas y acciones en Panamá, de una cuenta con donaciones japonesas denunciada por el coordinador de derechos humanos, a partir de lo cual se mencionó un insustentable desbalance de 100 millones de dólares en donaciones que no pasaron los 21 millones de dólares. Obviamente dejaron de hablar luego después de varios meses de campaña difamatoria porque esas acusaciones eran totalmente insustentables pero dejaron su veneno.
Recordemos que con la mayor frialdad e irresponsabilidad se me ha atribuido, primero un desbalance patrimonial por 372 millones de dólares, y luego de 650 millones de dólares también de desbalance patrimonial, supuestamente detectado por la Superintendencia de Banca y Seguros; suma anunciada, asimismo, por el ex Defensor del Pueblo en Seúl. Pero la empresa Kroll no ha encontrado ni un solo dólar partido por la mitad, absolutamente nada.
Se ha machacado durante 5 años toda clase de falsedades a través del método de "miente, miente, que de la mentira algo queda". Es así que se ha afirmado que Montesinos guardaría en un Banco de Nueva York las evidencias que probarían los delitos que cometió Alberto Fujimori durante su gobierno. Igualmente, con toda seguridad Kroll ha investigado ese banco, pero no hay nada que pertenezca ni remotamente a Fujimori.
Mis perseguidores y acusadores saben que ninguna de estas acusaciones carecen de sustento alguno. Ellas solo son explicables, repito, por oscuros móviles políticos y de otra naturaleza, también perversa. La razón por la que no se quiere publicar el informe Kroll, es porque con este quedaría plenamente demostrado que todas y cada una de esas acusaciones son falsas, por consiguientes los juicios en torno a ella por el peso de la verdad se caerían como un castillo de naipes. Que Fujimori no se apropió de un solo dólar del Estado y que la persecución ha mentido en forma descarada. Sino porque tanto temor del gobierno de dar a conocer el informe Kroll?

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